martes, 5 de julio de 2011

La primera vez que escuché tu voz...

labios2Llegaba tarde al autobús, de hecho, un par de minutos más tarde y hubiera tenido que esperar al siguiente,
parecía que el mundo iba a toda velocidad, hasta que subí las cuatro escaleras y le entregué el billete al conductor.
Cuando me dispuse a surcar el pasillo, intentando no ir dando michilazos a todas aquellas personas que habían llegado a tiempo y que tenían sus asientos pegados a éste, allí estabas tú; parecía que habías llegado pocos segundos antes que yo, estabas a punto de subir tu equipaje de mano al maletero de encima de los asientos.
Casi como un acto reflejo, te apretaste la chaqueta que llevabas anudada a la cintura, te colocase las gafas de sol a modo de diadema y te dispusiste a coger tu bolsa, pero unos segundos antes de que tus manos llegaran a tocar las asas yo llegué hasta donde estabas tú y te pregunté si necesitabas ayuda; me respondiste afirmativamente con la más bella de las sonrisas.
Una vez la maleta estaba en su sitio, de tu boca se escapó un pequeño 'gracias', un gracias que guardé en el cofre de mi corazón como el tesoro que era... la primera vez que escuché tu voz.
Acto seguido te sentaste en el asiento pegado a la ventana, yo, a riesgo de parecer estúpido, como no podía dejar de mirarte, te pregunté si podía sentarme contigo. Simplemente contestaste con un movimiento de cabeza, así que, me senté...